...en esta etapa cuando comienza a cambiar nuestra percepción del entorno y la percepción de los otros hacia nosotros he podido aprender que lo frívolo puede ser importante o al menos es una parte de la vida no tan despreciable como cuando me tomaba las cosas más en serio; así les presento este blog tan intrascendente como otro cualquiera.


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Friday, June 14, 2013

Visita a Bogotá 2013: Museo del oro, el florero de Llorente etc.

Por razones ajenas a mi voluntad, la falta de tiempo, he pospuesto escribir sobre mi última experiencia en Bogotá; trataré de recordar algunas cosas aquí; no fueron muchos dias ni tampoco hace tanto de esto pero pudiera decirse que fue una de mis visitas más intensas a esa gran ciudad. 
Me moví todo el tiempo en La Candelaria, área donde se conserva el aspecto colonial; alli se concentran muchos museos; el muy conocido “Museo del Oro”  está muy cerca pero según creo ya en el area llamada "centro"; hay muchos importantes casones de la época en Lq Candelaria, no todos se conservan en buen estado, allí están los palacios de gobierno (Casa presidencial (Palacio Nariño) y la sede del Parlamentp a la vera de la Plaza Bolivar todo esto con su connotación histórica de diferentes epocas; aún se recuerda la toma del Palacio de Gobierno por al movimiento guerrillero M-19 y la decisión de entrar alli con tanques del ejército y aún se rememoran lo aires del “Bogotazo” (revueltas populares ante el asesinado del lider liberal y candidato a la presidencia José Eliecer Gaitán) de finales de los cincuentas; ambos hitos de la historia nacional se recuerdan con material fílmico en “La Casa del Florero” hoy museo porque un hexcho sucedido allí propició el despertar de la conciencia independentista colombiana; la casa era un negocio de artículos importados adonde acudieron un grupo de criollos (hijos de españoles) a pedir prestado un “florero” (en realidad una bandeja con base como para poner galletas o algo asi) para una reunión, mas el dueño, español, se rehusó y según cuentan insultó a los criollos; así estos, indignados, rompieron el susodicho objeto de la disputa  y encendieron la llama nacionalista en la plaza ese viernes de mercadp aprovechando la gran concurrencia de gente de todo tipo… esta curiosa anécdota marca ese dia minuciosamente preparado por sus protagonistas que diera dió un tinte de expontaneidad al comienzo de esa etapa de la nación; un fragmento del Florero de Llorente se conserva junto a réplicas y originales de los objetos ofrecidos en ese comercio desde finas peinetas y diademas de carey, cintas para costura, objetos decorativos y más.
El mecionado Museo del Oro fue otra experiencia única, me pregunto cómo pude haber vivido en esta ciudad y visitarla media docena de veces sin haber recorrido las salas de esta instirución; algo pequeño, se puede recorrer en una sola visita no excesivamente larga, contiene una rica colección de de artesanía en oro de los habitantes del territorio colombiano antes de la llegada de los europeos; también hay piezas de alfarería y piedra. Lo visto en este lugar me deslumbró no por estar fabricado en el preciado metal como pasó con los coquistadores, sino por la esquisitez de la piezas, la mayoría en escala miniatura fundidas a la cera (un sofisticado sistema para obtener el producto final en oro); no recuerdo cultura europea que hiciera tales cosas, ni siquiera los seminómadas escitas al norte del mar negro conocidos por el trabajo en el mismo metal; sin embargo innumerables obras de arte se perdieron porque los salvajes de ultramar las fundieron para sacar provecho del valor del oro.
Otra lección aprendida entre las paredes de este recinto es la gran habilidad del ser humano aún en estadios de cultura prehistóricos, pienso cómo tal talento se ha desperdiciado con el tiempo y los humanos nos hemos diversificado en armamentos, métodos de explotación de otros para enriquecimiento propio y otras artes del mal, hoy por hoy estamos realmente enredados en la búsqueda del bienhestar y a veces de la opulencia, tenemos tecnologias sofisticadisimas a veces incomprendidas por la mayoría sin embargo no somos definitivamente felices y hemos perdico hace mucho la sencillez y simpleza esencial de la vida.
La visita al Museo del Oro terminó en una habitación con capacidad para una veintena de personas de pie a cómoda distancia unos de otros, de forma circular se cierra herméticamente y con apoyo visual se disfruta de una pieza musical indígena, (recuérdese que en Colombia  estas culturas aún subsisten y son muy variadas) mientas disfrutaba del espectáculo pude evocar las sonoridades de los rituales de los indios norteamericanos; … el mundo está interconectado en muy variadas maneras sin embargo el espíritu  humano ha sido tradicionalmente de confrontación y no de colaboración.

Cuartilla y media es suficiente para el primer paneo a mi reciente paso por Bogotá, en breve sacaré tiempo para hablar sobre los paseos por las calles empedradas de La Candelaria flanquedas por paredes, puertas y balcones construidos hace siglos, la incursion en templos católicos barrocos y eclépticos, la visita al MAMBO (Museo de Arte Contemporaneo de Bogotá), a la sala transitoria del Museo del Banco de la República (el cual contiene una retrospectiva  permanente de Botero, un museo numismático y una colección de arte contemporáneo), lo visto en la acogedora  biblioteca Luis Angel Arango a cuya sombra estuve hospedado en el hostal Martinik (este punto de reunión de jóvenes de todas partes del mundo es  otro motivo para unas lineas)… aqui dejo esto por hoy.

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