...en esta etapa cuando comienza a cambiar nuestra percepción del entorno y la percepción de los otros hacia nosotros he podido aprender que lo frívolo puede ser importante o al menos es una parte de la vida no tan despreciable como cuando me tomaba las cosas más en serio; así les presento este blog tan intrascendente como otro cualquiera.


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Friday, August 19, 2016

Encuentro cercano


Hace dos semanas tuve un encuentro cercano con el asfalto: tropecé con una de esas barras de concreto, generalmente pintadas de amarillo, ubicadas al final de los espacios de estacionamiento de autos y me vi inmediatamente en un romance no deseado con la oscura y, según pude constatar en esta breve experiencia, desgarradora superficie de este material más acostumbrado a tratar con neumáticos y por lo tanto ignorante de la vulnerabilidad de la piel; fue, como habrán percibido mis compatriotas, un auténtico “boniato”  (ipomoea batata para quienes gusten de los detalles científicos) digno de las más exigente feria agropecuaria; pero esta vez no relacionado con el tubérculo comestible producido hoy día a gran escala, para variar, en China sino a este tropiezo inesperado llamado de esta folklórica manera en el país donde nací; las consecuencias de este boniato me hicieron llegar a una sabia conclusión: el asfalto no está diseñado para tumbarse allí abruptamente en una mañana de viernes.
El obstáculo en cuestión no era amarillo como quizás dicten ciertas normas (que conste no estoy clamando por algún abogado en tono demandante), sino del color de su naturaleza concreta y como tal duro, conciso, compacto, hipersólido e impenetrable, estas propiedades junto a la inercia y la gravedad (me refiero la ley de la gravedad, por lo demás no fue tan grave) jugaron un papel determinante en esta circunstancia tan ridícula como tantas otras de su tipo. Yo regresaba a mi nissan versa, impávido y ajeno a mi efímera tragedia matutina, del lugar en cuestión adonde habíamos llegado hacía unos minutos (hablo en plural porque estaba acompañado aunque la otra persona no fue testigo de este percance); por razones no necesarias de detallar para el desarrollo de este texto, llevaba un par de espejuelos en la mano (aparte de los mios enjaulando mis sienes y parte de mi cara), los cuales salieron volando como mariposa asustada pero no sufrieron daño alguno… como mis ciento ochenta libras de carne, huesos y todo lo demás, no me permitieron imitar el etéreo comportamiento de estos instrumentos de corrección visual, fui, sin escala, a estampar toda esta humanidad en la susodicha superficie y como sugerí en líneas anteriores, mi piel se vió afectada en varios puntos al punto de sangrar; las áreas afectadas fueron: varios pequeñísimos raspones, del tamaño de la cabeza de un alfiler, en  las rodillas con la agravante de haber sido practicados a traves de unos pantalones casi de estreno y que ahora ostenta un zurzido; dos pequeñas áreas en el codo derecho (aproximadamente del diámetro de un penny), una menos superficial que la otra y, por último, en la mano derecha pequeñas afectaciones en los nudillos en los dedos del medio, anular y meñique, un rayón a lo largo de la primera falange de este último y en el mismo dorso de la mano una abertura inmediatamete debajo de donde se unen los dedos anular y meñique; en un principio pensé que esta era también superficial y esperé llegar a casa para hacer alguna curación más seria tras serle aplicado un desinfectante (auch!) y ponerse una curita por gentileza del lugar adonde habíamos ido esa mañana en cuya área de estacionamiento sucedió todo; estábamos en otra ciudad y le gestión a la cual fuimos demoró un tanto, por lo cual llegamos un par de horas después; alli pude aplicarme agua oxigenada y antibiótico (neosporín)… por alguna razón desconocida por mi este me provocó una reacción algo desagradable: se convertía en varios minutos en una baba parecida al pus, seguí entonces aplicando sólo agua oxigenada y vendando la abertura para evitar una infección; sobretodo para ir al trabajo; me pareció muy demorado el proceso de sanación natural para mis parámetros pues suelo hacerlo bastante rápido pero observando con más detenimiento concluí que algún objeto cortante o punzante había ayudado al asfalto a hacer esa abertura… escribo esto cuando van quedando las postillas de todas estas cosas, en algunos lugares hasta ya se han  caido, en el desgarre mayor aún se observa un pequeño tajazo pero está completamente cerrado; aqui termino el reporte.                          


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